13 junio 2009
és que et trobo tant a faltar
Este camino es el que me aterra y, por ello, algunas noches no lucho y me ahogo en lo pasado.
30 mayo 2009
Como dice una canción... (siete)
18 mayo 2009
15 mayo 2009
porvenir
Sé que lo peor ha de venir porque me miento y fantaseo con que te des cuenta de todo lo bueno que has perdido y que regreses a mí. Pero aun así me dejo, porque te quiero o quiero el bien que me hacías sentir y que ahora se ha convertido en una presión constante.
Sé que algo todavía me ha de golpear. Cualquier cosa. Un choque mínimo bastaría para aplastarme. Sería fácil, yo no opondría resistencia. Pero en realidad espero un gran golpe, que me destroce del todo. Sé que está en camino. Lo estoy llamando. Casi lo veo venir.
Esta noche me he rendido, me he dejado hundir un buen rato. Hacía muchos días que no lo hacía y mantenerme en pié este tiempo ha debido acabar con mis fuerzas. Pero lo bueno es que ahora me recuperaré y saldré del agujero. El día en que lo peor llegue conoceré de sobras el camino de regreso a esta nada. Y de aquí también algún día saldré.
Sólo dime que eso es cierto y esta noche lo creeré.
09 mayo 2009
sólo la inmortalidad es imposible
Este pensamiento cada vez toma más consistencia. Pero no encuentro respuesta a la pregunta: "¿Qué es, entonces, lo que querría hacer?".
A eso solía responder: "Sentarme en la terraza al sol a tomar un café."
30 abril 2009
treinta y cinco
Hace treinta y cinco días que no le veo, que no le escucho, que no responde a lo que yo le digo. Hace treinta y cinco días que no sé nada de él, porque no me he dejado arrastrar por esa añoranza que busca noticias dolorosas. Desde que le conocí, nunca había pasado tanto tiempo apartado de mí. Y lo peor, o lo real, es que este tiempo irá creciendo. La separación continuará su camino mientras yo siento que no me alejo.
Este era el blog de una niña que contaba cómo estaba de triste porque no sabía adaptarse a la vida real. Ahora se ha convertido en el blog de un niña que cuenta cómo está de triste por no saber volver a ella. Sea como sea, es la manera en que me libero de la presión de unas obsesiones aburridas por reiterativas. Por ello estoy gratamente sorprendida y agradecida de que cualquiera me lea. Y, por supuesto, soy consciente de la enorme suerte que tengo de que además me comprendan, me consuelen, me distraigan y me den buenos consejos.
26 abril 2009
corrientes circulares
Últimamente, cuando lloro y sollozo me da por bostezar, y eso hace que mi llanto se vuelva muy cómico. Aunque, simplemente, me debe faltar oxígeno por no poder respirar bien.
Algunos días estoy muy sola y me siento muy sola. Será que el domingo debería ser un día, por antonomasia, para pasarlo con quien amas. Hoy sólo le he dirigido la palabra al vecino para que cerrara él la puerta y a la dependienta del colmado de guardia para que me cobrara. Y cuando me doy cuenta de cómo de vacío ha transcurrido el día, aunque lo he escondido en actividades caseras, entonces le añoro extremadamente.
¿Lo que siento puede ser un vacío inconcreto? ¿Que en realidad no lleve su olor? Es posible. Pero sé que le extraño a él porque si pudiera verle o hablarle, si me lo permitiera, volvería a caer de bruces y me rompería el labio con los dientes.
Además, sino ¿a qué le estoy llorando? ¿Me estaré llorando a mí?
CORRIENTES CIRCULARES EN EL TIEMPO
Una vez, si mal no recuerdo, me tenias en la punta de los dedos, en secuelas de los viejos días que estarán conmigo el resto de mi vida. Me quede dormido un momento y los valles se cambiaron por desiertos por obra y gracia del que controla el firmamento, el que decide que me he perdido en corrientes circulares en el tiempo, el que transforma los diamantes en quejidos y lamentos, el que se encarga de que salgas y que yo me quede dentro.
Asustado, sintiéndome enfermo, como una temporada en el infierno. Intentando ver una salida, encontrando mas problemas todavía. Todo esto que jamás podré comprender, lo que obtuve a cambio de intentar hacerlo bien, si sólo es para mi, quiero mi parte de lo bueno. Quiero que estés aquí, quiero tenerte dando vueltas a mi lado todo el tiempo en nueve orbitas concéntricas y yo estar en el centro. Será mucho pedir pero es lo menos que merezco.
25 abril 2009
A veces creo que me esfuerzo por sentir la pena sólo para poder sentir alguna cosa. Antes que la nada es mejor sufrir, hasta que las lágrimas caen a los lados de mi cara y así, cuando logro dejar de llorar, mi cuerpo vive una catarsis que le lleva a la calma. El vacío de la nada me consume.
Será por eso que no logro expulsar tu recuerdo, aunque lo que me ha hecho sucumbir a la pena esta noche es la duda de que mis memorias se acerquen más a una fantasía que a una realidad pasada. La más hermosa de mis experiencias se difumina y funde en las fantasías que tuve de pequeña y que ahora vuelvo a desear.
Cuánto quiero que te importara lo que te llego a añorar. Cuánto quiero que hacértelo llegar tuviera alguna razón de ser. Cuánto y nada me cuesta quedarme parada.
21 abril 2009
cuando no es la causa sino la consecuencia
Cuando la vida vuelve a aterrarme, con los espectros que dicen que a todos nos atacan y que parece que yo no sé obviar, entonces el pánico coge carrerilla y tira de mí por el suelo de tierra del jardín.
Me arrastra poco a poco, dejándome sentir todos los rincones de mis miedos: el futuro vacío, el presente sofocante y el aire que se aleja junto al sol.
Entonces, cuando siento que todo está equivocado pero no sé cuál hubiera sido el camino correcto ni si aun podría cogerlo, entonces recuerdo que ya no tengo esa parcela intima y sincera en la que uno es feliz, esa que nivela el resto de tu existencia.
La añoro, aunque me imponga el olvido sé que está conmigo y que su resaca me alcanza. Añoro mi rincón de felicidad absoluta, que duró demasiado poco para compensar el resto de mis días.
Y si es cierto, como me dicen, que el pánico a la vida que yo siento lo sentimos todos, necesito que alguien me explique, no cómo se arregla, sino por qué yo no puedo con la pena.
12 abril 2009
Últimamente aprendo bastantes cosas sobre mí misma y sobre la manera en que actúo por este mundo en el que nunca me he sentido muy cómoda. Son cosas muy obvias, que siempre han estado conmigo y de las que sabia su existencia pero, de repente, he tomado conciencia.
Es como si toda mi vida me hubiera vestido de color rojo, porque me gusta el color, y una mañana, al salir de casa me mirara en el espejo y me sorprendiera verme vestida así.
