18 noviembre 2009

De mal en peor (y luego hacia arriba).

Pero es la fiebre, seguro. Aunque no tengo termómetro sé que ha de ser por eso. O por la mucosidad que invade mi cabeza entera. Y por la perspectiva de que en una semana termina mi trabajo. Y por si esta incierta profesión mía me permitirá vivir el resto de mi vida. Y el qué haré si no. Y los miedos que quedaron atrás y que reaparecen ligados a las cosas que quieres. Ese ataque de pánico instantáneo que me ruboriza y paraliza y acelera el corazón. Las viejas reflexiones para calmarlo. Y las fuerzas que han desaparecido en quince días, cundo me di cuenta de que no había ganado la guerra, es que me había alejado lo suficiente para no oírla. Ahora que sé que no ha desaparecido, vuelve el miedo al día a día. Pero sí que he ganado mi pequeña batalla particular. Aunque dado este paso, el resto me aterra igual.

Pero es la fiebre, que seguro que tengo, la que hace disminuir las defensas para que me sienta así. Otra vez pequeña. Es una pena que estas páginas se pierdan los momentos viceversa.

Por una vez voy a hacerme caso. Contra las depresiones que te atrapan, de repente, una tarde cualquiera, sírvase una ración de Uni and Her Ukelele.

(Colgaría el link a “Tell me that my world is pink, not blue” pero no lo he encontrado y la versión que yo tengo está protegida y no la puedo subir a goear y no tengo fuerzas para ejercer de pirata informático ahora mismo... Así que voy a por un caldito para cenar...)

17 noviembre 2009

Que alguien se enfrente a los monstruos por mi.

Siempre he querido que alguien me escriba una canción. Es un deseo que arrastro hace años como mi utopía de bolsillo. Una canción buena, claro está. No es preciso que sea una verdad absoluta. Empiezo a no esperar que nada dure más de un instante. Pero debe ser cierta en ese instante.

¿Existirá alguien que luche por mi?

22 septiembre 2009

cambio dos meses de vida

Hace tres días que puedo vivir sin dormir.
Pero hoy me duele el estómago.
No me malinterpretéis, no es que no quiera hacerlo, es que me asusta no tener mi casa para huir.
Aun no he recurrido a los calmantes. Me quedo con Satie.

20 agosto 2009

entre las infinitas, me quedo esta versión


08 julio 2009

nada

Como le decía a Carolaine, últimamente no estoy escribiendo porque no estoy sintiendo nada en particular. O lo estoy sintiendo todo, en general. Quién sabe. Tengo unos días bastante absurdos, porque los fantasmas no paran de recordarme mis defectos. No aquellos sobre los que me compadezco, en un sentido romántico, sino los reales, que me hacen lo que soy.
En fin, nada realmente grave y nada emocionalmente positivo. Sólo la nada.
Pero al entrar hoy en esta página me ha molestado el título del post anterior, ahí en primera fila, tan presente. Prefiero la nada que aquella añoranza dañina. No es que se haya ido, es que ahora no la quiero mirar.

Como ya dije una vez, algunos días (o algunas temporadas) hace mucha falta sonreír. Hace mucha falta Ella.

13 junio 2009

és que et trobo tant a faltar

Cuando deje de añorar, si es que eso algún día ocurre, ¿volveré a sentir algo más o permaneceré en la nada hasta el final?
Este camino es el que me aterra y, por ello, algunas noches no lucho y me ahogo en lo pasado.

30 mayo 2009

Como dice una canción... (siete)

El día que nos conocimos olvidaron darnos instrucciones. Así que tocó sufrir.

18 mayo 2009

Como dice una canción... (seis)

Guardo lo que ya no tengo.

15 mayo 2009

porvenir

Lo peor está por venir. Lo sé porque todavía no puedo evitar pensar que, en algún momento, se cometió, o cometí, un gran error y que todo esto que estoy viviendo no es lo que debería ser.
Sé que lo peor ha de venir porque me miento y fantaseo con que te des cuenta de todo lo bueno que has perdido y que regreses a mí. Pero aun así me dejo, porque te quiero o quiero el bien que me hacías sentir y que ahora se ha convertido en una presión constante.
Sé que algo todavía me ha de golpear. Cualquier cosa. Un choque mínimo bastaría para aplastarme. Sería fácil, yo no opondría resistencia. Pero en realidad espero un gran golpe, que me destroce del todo. Sé que está en camino. Lo estoy llamando. Casi lo veo venir.
Esta noche me he rendido, me he dejado hundir un buen rato. Hacía muchos días que no lo hacía y mantenerme en pié este tiempo ha debido acabar con mis fuerzas. Pero lo bueno es que ahora me recuperaré y saldré del agujero. El día en que lo peor llegue conoceré de sobras el camino de regreso a esta nada. Y de aquí también algún día saldré.
Sólo dime que eso es cierto y esta noche lo creeré.

09 mayo 2009

sólo la inmortalidad es imposible

Siempre le he echado la culpa a mi pena de no lograr disfrutar del resto de cosas de mi vida. Por ejemplo, del trabajo. Me digo: "Mi trabajo me gusta, lo que me angustia es el tener que trabajar para otros. Es el hecho de sentirme a prueba en todo momento." Pero igual no es eso. Tal vez he equivocado el camino. No ha de ser imposible sentirme bien. Será que no doy los pasos correctos por el camino correcto.
Este pensamiento cada vez toma más consistencia. Pero no encuentro respuesta a la pregunta: "¿Qué es, entonces, lo que querría hacer?".
A eso solía responder: "Sentarme en la terraza al sol a tomar un café."